Restaurante Cervecería Minotauro


He pasado por delante de este restaurante un montón de veces y hace poco me decidí por fin a probarlo. Aprovechando que era una noche calurosa me pareció una buena idea cenar en su terraza climatizada y probar las hamburguesas de carnes exóticas, que me llamaban mucho la atención.


De entrante pedimos boquerones en vinagre, los sirvieron acompañados de aceitunas y patatas fritas.



Después pedimos una hamburguesa de avestruz (Ethiopica Sagon Burger, en la imagen) y otra de cordero (Hellenica Moussaka Burguer), cada una por 12,50 €. Las dos hamburguesas estaban muy sabrosas y bien hechas, las pedimos al punto y estaban perfectas.


Una cosa que me gustó mucho es que tienen carta de cervezas (si hay de vino, ¿por qué no de cervezas?) y que los tiempos en traer los platos son correctos. El servicio, correcto en general, aunque en algunos momentos uno de los camarer@s fue un poco brusco al poner y quitar los platos de la mesa.

El único punto negativo fueron los cócteles, no nos pareció que estuvieran bien hechos. El daiquiri de mango estaba muy espeso, y el pisco sour sabía demasiado a canela y fue servido en una copa a mi parecer muy pequeña para ese cóctel. El encargado nos dijo que la diferencia entre ambos cócteles era el hielo, cosa que no me convenció. Precio de los cócteles: 8€ el daiquiri y 9€ el pisco sour. No me importa pagar si lo que pido está bueno, pero me parecieron caros para lo que eran, he probado cócteles mucho más ricos y mejor preparados a menos precio.


No obstante, sí recomendaría el sitio para cenar, ya que en la carta ví platos muy apetecibles y lo que probé me gustó bastante. Además los viernes y sábado abren hasta las 2.30 h así que es un sitio estupendo si quieres cenar tarde.

Silvano, 92

Restaurante: Taxi a Manhattan


Cerca de una de las principales zonas de negocios de la capital, se encuentra este original restaurante con un conseguido ambiente neoyorkino, gracias a una decoración en la que no falta detalle. Está dividido en varias áreas: salón, ático, barra, y terraza en el exterior. Cuando llegamos, nuestra mesa aún no estaba preparada y nos pasaron a la zona de la barra durante unos minutos, donde unos camareros muy amables nos sirvieron unas bebidas.


Cenamos en el salón principal, las mesas son cómodas, y el sitio es amplio, no hay problemas de espacio. La decoración está muy cuidada, hay incluso un piano de cola!.

Subiendo unas escaleras, hay otra planta, llamada el "Ático", desde donde se ve el restaurante con una interesante perspectiva. Como punto negativo, podemos decir que no vimos que el restaurante esté adaptado para personas con movilidad reducida, ya que los aseos se encuentran en esta planta.



Pedimos varios entrantes para compartir: ensalada césar ( 9€ ) mejillones de roca al ajillo ( 10€ ), tortilla de manzana y patatas ( 9€ ), parrillada de verduras ( 12€ ), croquetas de jamón (en la ración venían 6 unidades pero como éramos 8 comensales, el camarero añadió 2 más, incrementando un poco el precio). Los entrantes, todos buenísimos, aunque es cierto que si eres de buen comer, encontrarás las raciones un poco escasas.