La Real Basílica de San Francisco el Grande, en el barrio de La Latina de Madrid, es un templo católico neoclásico del siglo XVIII célebre por su monumental cúpula, la mayor de España y cuarta de Europa. Forma parte del convento franciscano de Jesús y María y alberga un destacado museo de arte sacro con obras de Goya y Zurbarán.
Historia y construcción
El templo se levanta sobre el lugar
donde, según la tradición, San Francisco de Asís edificó una
capilla durante su peregrinación a Santiago en el siglo XIII. La actual
basílica se inició en 1761 bajo el diseño del fraile Francisco Cabezas,
continuada por Antonio Pló y culminada por Francesco Sabatini,
arquitecto real de Carlos III. Fue inaugurada solemnemente en 1784
y vinculada a la Obra Pía de los Santos Lugares.
Arquitectura y arte
Su planta circular, cubierta por una cúpula de 33 metros de diámetro, constituye una de las mayores estructuras de este tipo en el mundo cristiano. La fachada convexa, con triple pórtico y frontón triangular, representa el estilo neoclásico ilustrado. El interior destaca por su decoración ecléctica del siglo XIX, con frescos y esculturas de artistas como Casto Plasencia, Alejandro Ferrant, Manuel Domínguez o Mariano Benlliure. La capilla de San Bernardino de Siena alberga el célebre lienzo homónimo de Francisco de Goya, donde el pintor se autorretrató.
Función y conservación
Durante el siglo XIX la basílica
fue usada como cuartel y llegó a servir como Panteón Nacional, acogiendo
temporalmente restos de grandes figuras españolas. Restaurada en múltiples
ocasiones, recuperó su función religiosa tras la Guerra Civil y sigue bajo
custodia de la Obra Pía de los Santos Lugares. Hoy combina culto,
visitas turísticas y exposición museística, siendo uno de los hitos
monumentales del patrimonio madrileño.

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